Sanidad vuelve a la carga contra el cigarrillo electrónico

El Ministerio de Sanidad ha actualizado su Informe sobre los cigarrillos electrónicos. Una vez más, se reproducen los mismos mitos y mentiras que venimos escuchando en los últimos años. No se aporta evidencia científica respetable, por lo que las conclusiones del Informe son ridículas.


Dice el informe que los cigarrillos electrónicos “no son seguros para el consumidor”, que “el aerosol del cigarrillo electrónico contiene sustancias tóxicas y carcinogénicas”, que “el concepto de la reducción de riesgo frente al tabaco tradicional responde a estrategias comerciales”, y que “la eficacia de los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar no ha sido demostrada”.


Nada más lejos de la realidad. Como sabemos, tras analizar una década de estudios científicos sobre el cigarrillo electrónico, se ha demostrado que vapear es un 95 % menos perjudicial que fumar. El Ministerio de Sanidad inglés y el Real Colegio de Médicos del Reino Unido han sido rotundos al respecto. El daño que pueden hacer los vaporizadores personales es, como mucho, el 5 % del que hace el tabaco con sus decenas de sustancias cancerígenas.


Los más de 500.000 usuarios españoles somos la prueba de que el vapeo es la ayuda definitiva para dejar de fumar. Muchos de nosotros, sino todos, hemos podido apreciar mejoras significativas en nuestro estado de salud.


El propilenglicol, la glicerina vegetal y los aromas alimentarios hidrosolubles que contiene el líquido del cigarrillo electrónico son sustancias absolutamente seguras, testadas y reguladas, que están en multitud de productos de consumo humano, tales como alimentos, cosméticos, etc.


España y la Unión Europea regulan estrictamente estos productos que pasan por un control del Ministerio de Sanidad y la Comisión Europea antes de ponerse a disposición del mercado. El marco regulatorio aplicable al cigarrillo electrónico es muy estricto. La normativa nacional es exhaustiva: la Ley 28/2005, de medidas sanitarias frente al tabaquismo; el Real Decreto 579/2017 que regula aquellos aspectos relativos a la fabricación, presentación y comercialización; el Real Decreto-Ley 17/2017 que regula la venta, el suministro, el consumo y la publicidad. Todo ello se complementa con una normativa autonómica en el ámbito de las adicciones y, por supuesto, con la normativa europea, especialmente a través de la Directiva de Impuestos Especiales y la Directiva de los Productos del Tabaco.


En conclusión, el vapeo es un producto seguro, regulado, que nos ayuda a acabar con el tabaquismo y a mejorar nuestra salud.


El vapeo está en riesgo. El Gobierno quiere acabar con el vapeo. ¡Para defender nuestros derechos y nuestra salud, firma nuestra petición! ¡Invita a tus amigos y familiares a que la firmen!

https://chng.it/zXq8TNR7

i. Normativa nacional – Ley frente al tabaquismo

Abril-junio 2021

En el curso de los meses entre abril y junio de este año, el gobierno tiene previsto iniciar la reforma de la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo. Se trata de la conocida como Ley Antitabaco. Actualmente, esta ley prohíbe el vapeo en determinados espacios públicos, tales como los centros de las administraciones públicas, los centros sanitarios, los centros docentes, los medios de transporte públicos, etc. Sin embargo, el gobierno, desoyendo la evidencia científica y en contra de los derechos de los usuarios, pretende reformar la ley para equiparar los dispositivos susceptibles de liberación de nicotina con el tabaco tradicional.

Hay que evitar que el gobierno equipare los nuevos productos de liberación de nicotina de riesgo reducido con los productos de tabaco por combustión. Esto implica que:

– Las restricciones NO deben ser las mismas

– Los impuestos NO deben ser los mismos

– La prohibición de aromas y sabores NO debe afectar a los vaporizadores personales

– La publicidad de los vaporizadores personales DEBE permitirse siempre que esté dirigida al fumador adulto y cumpla con los principios de protección del menor

– La venta online de productos del vapeo DEBE permitirse con canales eficientes para la verificación de la edad en el momento de la entrega

ii. Normativa autonómica

Baleares, Cataluña y el camino a evitar del País Vasco

Tan importante como la regulación nacional es la regulación a nivel autonómico. Debemos evitar que los gobiernos autonómicos promulguen leyes que equiparen vapear con fumar. Lamentablemente, este ha sido el camino elegido por el legislador autonómico en el País Vasco, en la polémica y detestable Ley de Adicciones y Drogodependencias y que ignora el principio de reducción de daños y, por tanto, ataca los derechos y la salud de los usuarios. Todavía estamos a tiempo de evitar que otras Comunidades Autónomas sigan el erróneo camino del País Vasco. Son especialmente preocupantes las propuestas regulatorias en Baleares y Cataluña.

En Baleares, el Anteproyecto de ley sobre el abordaje integral de las adicciones establece: “Además de los productos del tabaco tradicionales, últimamente han surgido productos relacionados con el tabaco que son tan perjudiciales como el tabaco tradicional, según nos muestran los estudios científicos publicados, entre los cuales se encuentran los cigarrillos electrónicos o dispositivos de liberación de nicotina y sus envases de recarga”. Esta propuesta es del todo inaceptable por su ignorancia en relación con los debates científicos sobre el vapeo, así como por las indeseables consecuencias que puede tener sobre la salud de los usuarios y de aquellas personas que todavía fuman y podrían beneficiarse de estos productos.

En la misma línea parecen avanzar las propuestas regulatorias en Cataluña, donde la Memoria preliminar del Anteproyecto de ley de adicciones también sugiere una equiparación de la regulación de los nuevos dispositivos como los cigarros electrónicos o aparatos de tabaco sin combustión, a la de los productos convencionales del tabaco. Debemos llevar el principio de reducción de daños por tabaquismo a los debates del Parlamento balear y el catalán y participar activamente en todos los procesos abiertos de consulta.

i. Directiva de impuestos especiales

 

Abril-diciembre 2021

 

La Directiva 2011/64/UE, que establece unos impuestos mínimos sobre el tabaco en todos los estados de la UE, está siendo revisada por la Comisión Europa y se espera que se adopte una nueva norma para finales de este año 2021. La norma actual no afecta a los productos del vapeo, cuya fiscalidad es determinada por los estados miembros de la UE. Sin embargo, en el marco de esta revisión, la Comisión Europea está planteándose establecer unos impuestos en toda la UE que afecten a la fiscalidad de los cigarrillos electrónicos y los nuevos productos de tabaco (incluyendo líquidos para los cigarrillos electrónicos, cápsulas, etc.). Por la salud de todos los que quieren dejar de fumar o reducir el consumo, es imprescindible que la fiscalidad del vapeo no se equipare con la del tabaco tradicional, generalmente mucho más alta. De lo contrario, muchos usuarios de vaporizadores personales volverán a fumar, lo cual va completamente en contra de nuestros principios de reducción del daño. La Comisión Europea ha abierto una consulta pública en la que debes participar y alertar del peligro de una fiscalidad alta para el vapeo.

 

ii. TPD 3

 

Mayo de 2021

 

La nueva TPD 3 (Directiva de los Productos del Tabaco, por sus siglas en inglés) comenzará a tomar forma a partir de Mayo de 2021, que es la fecha límite que se establece en la directiva TPD 2 para la publicación del informe relativo a su aplicación. Este informe marcará el camino para la adopción de la denominada TPD 3, que será la piedra angular de la regulación del vapeo en la UE y en todos sus estados miembros. Es por eso por lo que es trascendental que dicho informe sea neutral y se base en la evidencia científica en lo relativo a los productos del vapeo. Actualmente, la TPD 2 regula los productos de liberación de nicotina de riesgo reducido estableciendo requisitos de seguridad, calidad y notificación, así como los límites de concentración máxima de nicotina y de los contenedores. Es muy probable que dicho informe llame a una mayor armonización y, por tanto, una mayor regulación sobre los los cigarrillos electrónicos en la TPD 3. Sin embargo, para los derechos y la salud de los usuarios, es esencial que la nueva norma se guíe por los siguientes principios:

 

– NO a la equiparación de los nuevos productos liberadores de nicotina de riesgo reducido con los productos tradicionales del tabaco por combustión

– NO a la prohibición de aromas y sabores en los líquidos de los vaporizadores

– SÍ al principio de reducción de daños

– SÍ a la publicidad de los productos del vapeo para los fumadores adultos 

 

iii. Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer y Comisión BECA del Parlamento Europeo

 

Febrero de 2021 en adelante

 

Aprobado el 4 de febrero de 2021, el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer tiene como objetivo reducir la población europea consumidora de tabaco por debajo del 5% para el año 2040. No podemos ni queremos discutir la legitimidad de este objetivo. De hecho, desde el principio de reducción del daño, creemos sinceramente que podemos contribuir a conseguirlo. Sin embargo, sí debemos oponernos a la equiparación de los productos del vapeo con los productos tradicionales del tabaco, tal y como se desprende de la redacción del Plan actual. Debemos permanecer atentos a los desarrollos en la Comisión Especial para la Lucha contra el Cáncer del Parlamento Europeo (Comisión BECA, por sus siglas en inglés) que será muy relevante para la evolución del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer y de todas las a nivel UE. Debemos garantizar que la Comisión BECA sea consciente del principio de reducción de daños y que proporcione una imagen veraz del vapeo.

i. Normativa nacional – Ley frente al tabaquismo

 

Mayo – Noviembre 2021

El Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud es un tratado ratificado por 182 países, entre ellos todos los estados miembros de la UE y la propia UE. COP 9 significa “Novena conferencia de las partes”. Esta Conferencia tendrá unas reuniones preparatorias durante los meses de mayo y junio y tendrá una reunión final en el mes de noviembre. En esta Conferencia se producen normas y objetivos marco a nivel global que tienen un impacto muy relevante sobre las legislaciones de la UE y las de los estados miembros. Esto es especialmente relevante para la futura TPD 3 (por sus siglas en inglés) que comenzará a tomar forma una vez se publique el Informe sobre su norma predecesora, la TPD 2. Es esencial que el principio de reducción del daño llegue a la COP 9 y a la UE que representa la posición común de los estados europeos en la Conferencia.