Mito 1

El vapeo es una nueva forma de fumar

En la campaña de publicidad del Ministerio de Sanidad “El tabaco ata y te mata en todas sus formas” que ha costado al contribuyente más de 2.2 millones de euros[1] desde 2019, se afirma falsamente que el vapeo es una nueva forma de fumar. No existe ninguna afirmación similar en el mundo. Ni siquiera la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que los efectos derivados del vapeo sean los mismos que se general al fumar, incluso la OMS llega a afirmar que los daños derivados son menores.

 

Estas campañas son una mentira alentada por aquellos que ven amenazado su monopolio en la lucha contra el tabaco y que no aceptan opiniones que discrepen del tradicional y fracasado enfoque que hasta hoy no ha conseguido disminuir las tasas de tabaquismo tras 15 años de leyes poco efectivas.

 

Al encender un pitillo con el mechero, se produce una combustión que no tiene lugar en los vaporizadores personales. Esa combustión provoca de 4.000 a 7.000 sustancias tóxicas, de las cuales probablemente más de 100 carcinogénicas. En contraposición, con el cigarrillo electrónico lo que tú introduces en tu cuerpo es vapor de una sustancia que se compone de otras cuatro: propilenglicol, glicerol [o glicerina, de origen vegetal], aromas alimentarios y nicotina en el grado demandado por el consumidor, que puede ser cero.

 

 

[1] https://www.gov.uk/government/publications/e-ci-garettes-an-evidence-update