Mito 3

La nicotina es cancerígena

La mayor mentira que se escucha por parte de algunos es que la nicotina mata, que es cancerígena o hasta que es un veneno. Esto es porque algunas personas siguen ancladas en el siglo pasado y no atienden a las investigaciones y estudios que se formulan con mucha frecuencia.

 

La mayoría de los que recurren al cigarrillo electrónico para dejar de fumar emplean líquidos con nicotina. Cada usuario elige la concentración que considera adecuada, y es frecuente que la vaya reduciendo conforme pasa el tiempo y disminuye su grado de adicción.

 

Pero ¿qué es la nicotina? ¿Es verdaderamente mala? La plataforma por la reducción de daños por tabaquismo, compuesta por médicos e investigadores españoles han analizado la investigación más reciente en torno a la nicotina:

 

“La nicotina es un compuesto orgánico alcaloide que se encuentra principalmente en la planta de tabaco y está también presente en otras plantas de la familia de las solanáceas (tomate, berenjena, pimiento, patata… aunque en menor cantidad).

 

La hoja de tabaco presenta una alta concentración de nicotina (cerca del 5% del peso de la planta). Si bien, como cualquier otro compuesto, en tabaquismo puede resultar tóxica a altísimas concentraciones, a bajas concentraciones (niveles de consumo de los fumadores) tiene ligeros efectos estimulantes, que muchas veces han sido equiparados a los de la cafeína. Sí es destacable su capacidad para generar dependencia al activar los circuitos neuroquímicos del mecanismo de recompensa.”[1]

 

Son muchos los usuarios que acaban vapeando sin ella, lo que facilita enormemente abandonar de forma gradual no solo el cigarrillo convencional, sino también el cigarrillo electrónico, lo que demuestra la capacidad de los productos de nicotina para reducir la dependencia que genera la nicotina.

 

Porque efectivamente, la nicotina es altamente adictiva, por ello nosotros creemos que estos productos con nicotina SON EXCLUSIVAMENTE PARA EL FUMADOR ADULTO. Solo para ese perfil de la población tiene sentido el consumo de nicotina.

 

La nicotina siempre se ha utilizado como herramienta para combatir el tabaquismo mediante las Terapias de Sustitución de Nicotina (TSN) tales como chicles, parches, etc. A pesar de que estos productos sí contienen nitrosaminas cancerígenas, son lo suficientemente seguros como para que las autoridades las hayan aprobado para el uso del consumidor sin receta desde hace más de dos décadas.[2]

 

 

[1] Libro-blanco-de-la-reducción-de-daños-por-tabaquismo.pdf (porlareducciondedanoportabaquismo.org) página 12

[2] Libro-blanco-de-la-reducción-de-daños-por-tabaquismo.pdf (porlareducciondedanoportabaquismo.org) página 13